Viajar supone un verdadero trabajo duro para las maletas: se transportan, se cargan, se apilan y entran en contacto con cintas transportadoras de equipaje o, durante su manipulación junto con otras piezas de equipaje, con superficies rugosas, metal, plástico o goma. Por eso, incluso en las maletas de alta calidad de TITAN pueden aparecer arañazos, marcas de roce, pequeñas abolladuras u otros signos de uso.
TITAN La resistencia a los arañazos varía según el material de la carcasa de la maleta. Sin embargo, «resistente a los arañazos» no significa «a prueba de arañazos»: las superficies resistentes a los arañazos son menos propensas a sufrir arañazos visibles y no se rayan tan rápidamente en el día a día de los viajes; no obstante, no es posible evitar por completo los signos de uso debido al uso diario habitual del equipaje.
En las maletas de carcasa rígida de policarbonato de TITAN, la superficie mate con microestructura, desarrollada específicamente, garantiza que se reduzcan considerablemente los arañazos visibles en el material. Las marcas en esta superficie no suelen ser arañazos en el material, sino marcas superficiales de abrasión, por ejemplo, causadas por el contacto con goma, plástico o metal. En muchos casos, estas se pueden eliminar con un paño húmedo o un detergente suave.
TITAN Las maletas de aluminio pueden presentar arañazos, abolladuras y una pátina natural con el uso. Estas marcas son propias del material y, con el tiempo, hacen que cada maleta de aluminio adquiera un carácter único. Para muchos, es precisamente esta pátina lo que hace que utilizar una maleta de aluminio resulte tan atractivo. En el caso de las maletas de aluminio de colores (que no sean plateadas) de todas las marcas, los arañazos más profundos pueden atravesar la capa superficial anodizada de color de la carcasa de la maleta, de modo que el aluminio plateado, en su color natural, quede visible en el arañazo.